Hace falta una aspirada al techo de la casa, hay mucha basura flotando por ahí

espacio, pelìculas

Las proezas de la humanidad suelen implicar venturas y desventuras. La exploración espacial no está exenta de ello, algunas tan dramáticas y sonadas como la explosión del Challenger, y otras tantas que han y no han costado vidas humanas. Afortunadamente, ese costo de vidas humanas no se ha debido, al menos hasta ahora, a la basura espacial que orbita sobre nosotros, pues no hemos sido testigos de un Spaceplane con ruta “Ciudad de México-Mar de la Tranquilidad”, ni hemos sido alcanzados por algún pedazo de chatarra orbital que se lleve la vida de algunas esposas mientras sus maridos van al baño del avión espacial; tal como sucedeen Planetes. Aún estamos a tiempo para asegurar un buen futuro en nuestro desarrollo tecnológico espacial, realizándolo responsablemente y siendo previsivos con las consecuencias que éste pueda tener; y bueno, también limpiando un poco el desorden que ya dejamos allá afuera por nuestra falta de previsión. Pero pasemos a la materia, echemos un vistazo hacia arriba y no olvidemos que debemos estar atentos por si alguno de esos trocitos de chatarra tiene una trayectoria hacia nosotros, ¿listos?